Fin de la navegación secundaria
Bienvenida, quizás la antigua Turóbriga, es uno de los municipios de penillanura de la comarca de Tentudía, limítrofe ya con las tierras calmas de los Llanos de Llerena. Zona de cultivos, donde el cereal, la vid y el olivar constituyen el principal recurso económico de sus habitantes. Se localiza hacia el Este de Zafra, en el borde lindero con la Campiña de Llerena; esto es, sobre un dominio de suave orografía de aspecto seco y duro, cubierto en algunos lugares de encinar, olivos, viñas, cereal y matorrales. En lo jurisdiccional se integraba en la Orden de Santiago con rango de Encomienda, encontrándose conectada muy directamente, como centro de suministro de trigo, con el Monasterio de Tentudía, uno de cuyos más significados vicarios, Juan Riero, era natural de aquí.
Dos acontecimientos, cuya celebración en este punto no está realmente probada, se mencionan como origen del asentamiento y su topónimo: El encuentro de Fernando III con su madre, Doña Petronila, en 1250; y el de Don Fadrique, hermano de Pedro I, con la suya, Doña Leonor de Guzmán, ya a mediados del siglo XIV.
El gentilicio de los naturales es "barreños", y el coloquial en la comarca, "culebrones".
En otro tiempo se habló en el lugar una peculiar jerga llamada "alcotiza", ya prácticamente desaparecida.
También es conocido este municipio por ser cuna de la dinastía de los Bienvenida; aquí nació Manuel Mejías Rapela, fundador de la dinastía y padre de los famosos toreros.
Especialidades culinarias típicas de la comarca
Migas
Caldereta
Hojaldra de almendras
Tiene planta rectangular, de nave única y cabecera poligonal rehundida, en relación con el nivel del pavimento de la nave. Junto al testero, por el lado derecho o de la Epístola, aparecen adosadas una sacristía y una capilla ; consagrada al Sagrario, con bóveda de crucería y claves decoradas con castillos, cruces y veneras santiaguistas, edificada hacia 1545 - actualmente posee un retablo barroco del XVIII en el mismo lugar donde destacaba un bello panel de azulejería renacentista, encargado a mediados del siglo XVI por el fundador de esta capilla el Vicario de Tudía Juan Riero a Niculoso Pisano y similar al que éste diseñó para el Monasterio de Tentudía,
Fue edificada a finales del siglo XV, aunque de la construcción originaria no queda casi nada. Su realización respondió a un período generalizado de auge constructivo de ermitas en la Baja Extremadura a mediados del siglo XVI.
La noche de Viernes Santo de Bienvenida, la procesión más esperada es la de Nuestra Señora de los Dolores y el Santo Entierro en la que los Benedictos, cubiertos con capas españolas acompañan a la procesión entonando hermosos cánticos cuyo origen se desconoce. Esta figura de los Benedictos existe solamente en dos lugares de España: Palencia y Bienvenida.

